- Aprende los conceptos básicos de Hytale: salud, estamina, mundo generado por biomas y ausencia de barra de hambre.
- Organiza tus primeros pasos con materiales esenciales, herramientas iniciales y creación de tu base y cama.
- Progresa mediante combate táctico, minería avanzada, estaciones de trabajo y optimización de comida y curación.
- Amplía la experiencia con portales, servidores multijugador, mods y comandos para crear y experimentar sin límites.
Si acabas de aterrizar en Orbis y no sabes ni por dónde te viene el aire, esta guía completa de Hytale en español está pensada para ti. Vamos a repasar desde los conceptos más básicos hasta trucos avanzados de combate, construcción, mods y multijugador, integrando todo lo que necesitas para disfrutar el juego sin agobios.
A lo largo de este artículo encontrarás consejos prácticos para tus primeras horas, explicación de mecánicas clave, listado de recursos, estaciones de trabajo, servidores, comandos y mucho más. La idea es que puedas ir leyendo por partes mientras juegas, sin necesidad de andar saltando entre mil webs distintas.
Qué es Hytale y por qué ha enganchado a tanta gente
Hytale es un sandbox de fantasía enorme desarrollado por Hypixel Studios en el que cada mundo se genera de forma procedural, de manera que ninguna partida es igual a la anterior. Empiezas en una pequeña cueva, sales al exterior, y a partir de ahí todo depende de tus decisiones: explorar, construir, combatir, rolear o simplemente pasear por Orbis.
Durante años el proyecto estuvo rodeado de dudas, retrasos y cambios internos, hasta el punto de que muchos pensaban que jamás llegaría a ver la luz. La vuelta de Simon y la recompra del proyecto por parte del equipo original devolvieron la confianza a la comunidad y, con el acceso anticipado, se ha demostrado que la larga espera ha servido para pulir un mundo inmenso y cargado de contenido.
Una de las particularidades más llamativas es que no existe la típica barra de hambre. En Hytale, la comida se utiliza para recuperar salud y estamina más rápido, pero no vas a morir por no comer. Esto te permite centrarte más en la exploración, el combate y la construcción sin la presión constante de estar pendiente del estómago del personaje.
El juego cuenta con un sistema de combate con barra de salud y barra de estamina. Correr, atacar, bloquear o esquivar gastan resistencia, que se regenera en apenas unos segundos. Si la vida llega a cero, caerás derrotado y reaparecerás en tu punto de spawn (la cueva inicial) o en la cama que hayas colocado como punto de reaparición.
Además, Hytale ofrece un sistema de construcción muy avanzado, generación de mundos por biomas, animales domesticables y una estructura pensada para mods y servidores. Por todo esto se ha convertido en una especie de “caja de arena definitiva” para quienes disfrutan de juegos tipo Minecraft pero quieren algo más profundo y flexible.
Primeros pasos: del spawn inicial a tu base segura
Nada más empezar una partida, apareces en una estancia dentro de una cueva. Verás unas puertas que conducen al exterior: atraviesa esas puertas para acceder al mundo abierto. Ese punto interior será tu spawn básico mientras no coloques una cama en otro lugar.
En cuanto pongas un pie fuera notarás que cada paisaje es distinto en cada mundo: quizá salgas en un bosque frondoso, en una llanura amplia o cerca de una estructura con cofres. No te obsesiones con el lugar exacto, lo importante al principio es no alejarse demasiado y tener claro dónde está tu zona de aparición original.
Es muy recomendable que, antes de lanzarte a correr como pollo sin cabeza, memoricéis la ubicación del spawn o marques mentalmente algún punto de referencia. Si mueres sin cama, reaparecerás ahí, así que te interesa saber cómo volver a la zona donde perdiste el equipo.
Las primeras horas pueden ser un poco abrumadoras porque Hytale no se recrea en tutoriales interminables: te suelta en medio de un mundo lleno de sistemas, biomas, enemigos y estructuras. Por eso conviene seguir un orden lógico de recursos básicos y herramientas antes de meterte en líos.
Materiales esenciales y crafteo básico
En los primeros minutos tu objetivo es reunir tres tipos de materiales fundamentales: palos, fibra vegetal y escombros. Con ellos podrás fabricar tu primer set de herramientas de supervivencia sin necesidad de mesa de trabajo avanzada.
Para conseguir palos, basta con golpear árboles, arbustos o hierba alta. También sirven los troncos pequeños que salen de los árboles, aunque tardan un poco más en romperse. Son muy comunes en la superficie, de modo que no tendrás problemas para reunir unos cuantos.
La fibra vegetal se obtiene golpeando arbustos grandes y plantas frondosas. Suelen aparecer en grandes cantidades en bosques y praderas, así que mientras te mueves alrededor del spawn podrás recolectar este material casi sin darte cuenta.
Los escombros se consiguen al destruir rocas de gravilla gris que aparecen por el suelo. Romper esas piedras suelta trozos de escombro, que sirven como equivalente inicial de piedra para fabricar herramientas primitivas.
El orden ideal es primero conseguir palos y fibra vegetal, después fabricar un pico básico y usarlo para acumular escombros con más rapidez. Una vez tengas una pequeña reserva de los tres recursos, ya puedes pasar a la fase de creación de herramientas.
Herramientas iniciales imprescindibles
En el inventario de crafteo básico puedes combinar palos, fibra vegetal y escombros para crear tus primeras herramientas sin usar todavía estaciones avanzadas. Esto te permitirá organizar tu supervivencia desde el minuto uno.
La primera herramienta que debes fabricar es un pico rudimentario. Gracias a él extraerás piedra, más escombros y minerales iniciales mucho más deprisa que a puñetazos. A la larga será la base de tu progreso, porque desbloquea la minería y acelera todo el proceso de recolección.
Casi al mismo tiempo te conviene crear una espada básica. Aunque al principio algunos animales no sean muy agresivos, en cuanto caiga la noche o te acerques a ciertas zonas empezarás a ver lobos, arañas y otras criaturas que no dudarán en atacarte. Salir sin arma es prácticamente una invitación al desastre.
La tercera en la lista es el hacha. Talar árboles a mano es desesperante y consume un tiempo precioso que deberías invertir en explorar o fortificar tu refugio. Con un hacha, derribar troncos se vuelve un proceso muchísimo más ágil.
Una vez tengas pico, espada y hacha, se abre la puerta a un bucle de juego mucho más cómodo, ya que cada acción de minería, tala o combate será más eficiente y menos arriesgada. A partir de aquí puedes empezar a pensar en la base y en cómo organizar tu inventario.
Cómo funciona el combate en Hytale
El sistema de combate de Hytale no se reduce a machacar el ratón y ya está; es importante entender la barra de estamina, el bloqueo y los desplazamientos rápidos para no morir a la mínima.
Tu personaje dispone de una barra de salud y otra de resistencia. Atacar, correr, rodar o bloquear gastan estamina, que tarda un segundo o dos en recuperarse. Si te quedas sin resistencia en mitad de un combate duro, no podrás esquivar ni seguir atacando con la misma efectividad, así que conviene dosificar los golpes.
El bloqueo es clave contra enemigos potentes o grupos. Manteniendo la acción correspondiente puedes reducir el daño recibido e incluso desviar ciertos ataques. Eso sí, bloquear consume estamina, así que no sirve de nada dejarlo pulsado todo el rato sin pensar.
Además del bloqueo, Hytale permite realizar dash o esquivas rápidas manteniendo el botón de ataque o la entrada adecuada según tu configuración. Estos desplazamientos sirven tanto para atacar de forma agresiva como para salir por patas si la cosa se tuerce.
Otra mecánica útil es la capacidad de subir varios bloques de altura de una sola vez. Combinando saltos, dashes y la propia geometría de los bloques, puedes escapar de enemigos trepando a zonas elevadas, algo muy útil cuando te enfrentas a grupos de monstruos o criaturas que pegan como camiones.
Enemigos habituales y peligros a evitar al principio
Al poco de explorar empezarás a encontrar fauna hostil y criaturas varias repartidas por los biomas. Conocer su comportamiento básico ayuda bastante para no perder todas tus cosas a la mínima.
Los lobos suelen ser rápidos y agresivos. Suelen atacar en carrera, así que conviene mantener cierta distancia, bloquear sus embestidas y contraatacar cuando hayan completado la animación. En grupo pueden ser letales si vas sin armadura.
Las arañas aparecen a menudo en bosques y cuevas. Aunque a veces parezcan menos feroces que los lobos, sus saltos son peligrosos y pueden pillarte desprevenido si no estás atento. Un dash lateral en el momento justo evita muchos dolores de cabeza.
Los osos representan un peligro serio para un personaje recién empezado. Tienen mucha vida y pegan fortísimo, así que la estrategia sensata en las primeras horas es, sencillamente, no meterse con ellos. Si ves uno, aléjate sin dudarlo.
Por la noche pueden aparecer esqueletos armados con armas a distancia. Aquí el bloqueo y el movimiento en zigzag son tus mejores aliados. Avanza poco a poco con el escudo (cuando lo tengas) levantado o esquiva sus proyectiles hasta colocarte a distancia de ataque cuerpo a cuerpo.
En determinadas estructuras podrás encontrarte con trolls, goblins u otros guardianes que protegen cofres y zonas de gran valor. Muchos de estos enemigos son más adecuados para cuando ya dispones de arco, flechas y algo de armadura, así que no tengas prisa por limpiar todas las torres y templos el primer día.
Exploración del mundo, biomas y estructuras
Una de las mejores cosas de Hytale es que Orbis está dividido en biomas bien diferenciados, cada uno con sus propios recursos, enemigos, clima y secretos. Explorar estos entornos es prácticamente el corazón del juego.
Miéntras recorres el mapa irás encontrando cuevas naturales, templos, torres, aldeas, ruinas y otras construcciones generadas. Muchos de estos lugares esconden cofres con botín muy valioso: minerales, armas, armaduras, comida, objetos decorativos y materiales raros.
Conviene, eso sí, evaluar el peligro de cada estructura antes de lanzarse a saco. Algunas torres y fortalezas están protegidas por golems o jefes capaces de borrarte del mapa en cuestión de segundos si vas con equipo cutre.
También irás localizando diferentes tipos de animales y criaturas neutrales. Algunos se pueden domesticar, otros servirán principalmente como fuentes de comida, pieles o materiales específicos. Entender qué animal te aporta qué recurso es uno de esos detalles que marcan la diferencia a medio plazo.
Para que la exploración sea más llevadera, una buena idea es marcar mentalmente o incluso anotar las zonas que quieras volver a visitar más adelante cuando vayas mejor armado y protegido. Así no perderás tiempo dando vueltas sin rumbo cuando ya tengas nivel para saquear estructuras complicadas.
Construcción, bases y gestión de la supervivencia
El sistema de construcción de Hytale es uno de sus grandes atractivos: permite colocar, rotar y previsualizar prácticamente cualquier bloque, lo que da pie a construcciones espectaculares incluso con relativamente poca experiencia.
A la hora de establecer tu hogar tienes dos caminos principales: ocupar una estructura existente o levantar una base desde cero. Si encuentras una casa, torre abandonada o pequeña ruina con enemigos débiles, puedes limpiarla, repararla y convertirla en tu primer refugio.
Si no ves nada que te convenza, siempre puedes elegir una colina o un claro cercano a recursos importantes (madera, piedra, agua, animales) y empezar a construir poco a poco. No hace falta levantar un castillo desde el primer día, con cuatro paredes, techo y una puerta ya reduces muchísimo el riesgo nocturno.
Uno de los puntos más importantes de cualquier base es la cama. Este objeto fija tu punto de respawn, de manera que cuando mueras reaparecerás directamente en tu refugio en lugar de volver a la cueva inicial al otro lado del mapa.
Para fabricar una cama vas a necesitar madera, fibra vegetal y cuero o pieles de animales pequeños, normalmente conejos. En cuanto consigas unas pocas pieles, invierte en la cama cuanto antes; perder media hora de camino cada vez que mueres es de lo más frustrante que te puede pasar en Hytale.
Estaciones de trabajo y progreso en el equipo
Cuando ya tengas una base medio apañada, el siguiente paso es levantar estaciones de trabajo para desbloquear nuevas recetas de crafteo. A partir de ahí tu equipo empezará a mejorar a buen ritmo.
La mesa de trabajo es la primera parada obvia. Gracias a ella podrás crear armas algo más avanzadas como arcos, flechas, dagas o hachas de batalla, además de herramientas y componentes de metal cuando dispongas de los minerales adecuados.
El horno sirve para fundir minerales como cobre, hierro o torio, convirtiéndolos en lingotes listos para transformarse en armas, armaduras y herramientas de mejor nivel. Además te permite cocinar carne y otros alimentos para conseguir mejores efectos de curación.
Más adelante te interesará construir una mesa del constructor para acceder a bloques de construcción avanzados y materiales decorativos, así como una mesa de muebles con la que fabricar cofres, camas mejoradas, velas y distintos elementos de interior para organizar tu base.
Una buena secuencia de progreso sería priorizar la mesa de trabajo para conseguir arco y flechas, seguir con el horno para obtener lingotes y luego centrarse en muebles y construcción. De este modo tendrás primero herramientas para sobrevivir y después medios para embellecer y optimizar tu refugio.
Comida, curación y gestión de recursos
Aunque no exista una barra de hambre como tal, la comida sigue siendo vital para mantener tu salud y tu estamina en buen estado. No es lo mismo curarse con bayas que con un buen filete cocinado.
Durante las primeras exploraciones es frecuente encontrar arbustos con bayas silvestres. Estas proporcionan una pequeña cantidad de vida instantánea y pueden ofrecer bonificaciones temporales a la regeneración, así que vienen de lujo para ir tirando mientras no tienes algo más sólido.
También verás zanahorias y otros vegetales repartidos por el mundo, a menudo cerca de conejos u otros animales pequeños. Son otra alternativa útil como comida temprana, aunque conviene ir guardando parte de estas semillas o cultivos para futuras plantaciones.
Al cazar animales conseguirás carne cruda que puedes cocinar en el horno. El salto de efectividad entre la carne cruda y la cocinada es considerable, así que no pierdas la oportunidad de preparar una pequeña reserva para las expediciones más largas o peligrosas.
Más adelante tendrás acceso a recetas más elaboradas como panes u otros platos con mejor curación. En ese punto, la gestión de campos, granjas de animales y despensas bien organizadas se convierte en una parte central de tu vida en Orbis.
Minería avanzada y obtención de minerales raros
La minería en Hytale es mucho más que ir picando al tuntún: los diferentes niveles de profundidad esconden minerales distintos y conviene aplicar métodos de excavación eficientes para no perder el tiempo.
En la superficie encontrarás principalmente piedra y algo de carbón, suficiente para empezar pero insuficiente si quieres progresar hacia mejores herramientas. A medida que bajes hacia niveles intermedios empezarás a ver vetas de cobre e hierro, perfectas para tus primeras armaduras y armas de metal.
En zonas más profundas se esconden recursos de alto nivel como torio, cobalto o incluso mithril, necesarios para picos avanzados, cuchillos especiales y equipo de gama alta. Llegar hasta estos materiales implica asumir más peligro, tanto por la aparición de enemigos como por el propio riesgo de la minería.
Un método clásico para descender con seguridad es ir creando escaleras diagonales, de forma que siempre tengas una ruta cómoda de subida y bajada sin tener que gastar recursos en construir una escalera literal.
Cuando ya estés a una profundidad interesante, puedes aplicar una minería por franjas, abriendo túneles horizontales paralelos separados por unos pocos bloques para maximizar la exposición de vetas de mineral sin vaciar la zona a lo loco.
En cualquier caso, las cuevas naturales suelen tener una densidad de minerales superior a la excavación completamente manual. Explorar estos sistemas subterráneos con un buen montón de antorchas, comida y armas es una forma muy efectiva de recolectar recursos, aunque también conlleva encontrarte con más monstruos.
Portales, dimensiones y viajes especiales
Además del mundo principal, Hytale cuenta con portales que conducen a otras zonas y dimensiones. Muchos de ellos se alojan dentro de templos, torres o estructuras imponentes, a menudo vigilados por guardianes.
Si localizas uno de estos portales es probable que veas cerca golems u otros enemigos muy resistentes. En las primeras etapas de la partida no es buena idea intentar derrotarlos de frente: lo razonable es buscar un camino para colarse hasta el portal sin enfrentarte directamente.
Al atravesar ciertos portales puedes llegar a zonas especiales más pacíficas o cargadas de recursos, donde encontrarás comerciantes, materiales únicos y sistemas como la recolección de recuerdos o esencias diversas.
En estos lugares es habitual toparte con NPC vendedores que aceptan esencias, sal, especias y otros objetos a cambio de bienes muy útiles para tu aventura. Es una buena manera de conseguir equipo alternativo sin tener que depender solo de la minería y el saqueo de cofres.
Lo mejor es que muchos portales funcionan en ambos sentidos, así que puedes ir y volver a tu base sin perder el enlace a estas dimensiones, llevándote cargamentos completos de recursos cada vez que viajes.
Servidores, multijugador y mods en Hytale
Hytale no está pensado solo para jugar en solitario: el multijugador y los servidores personalizados son parte fundamental de su diseño. Puedes unirte a mundos compartidos con amigos o a grandes comunidades con sus propias normas y modos de juego.
En servidores públicos encontrarás desde experiencias de supervivencia cooperativa y facciones PvP hasta minijuegos, mapas de aventuras y proyectos de construcción masiva. Cada servidor puede ajustar reglas como pérdida de objetos al morir, agresividad de criaturas o disponibilidad de recursos.
Por otro lado, el soporte para mods y shaders permite transformar el juego casi por completo. Hay modificaciones que añaden bloques decorativos, nuevos muebles, sistemas de iluminación mejorados o incluso cambios completos de biomas y bosses.
Experimentar con los mods de otros creadores es una forma fantástica de descubrir nuevas formas de jugar, ideas de construcción y desafíos, mientras que si te animas a crear los tuyos podrás compartir contenido con la comunidad y ampliar aún más la vida del juego.
La combinación de servidores personalizados y mods hace que Hytale funcione casi como una plataforma en constante evolución, donde siempre hay algo nuevo que probar más allá de la partida individual clásica.
Trucos, comandos y pequeños consejos de calidad de vida
Además de todo lo anterior, Hytale incluye comandos y opciones pensadas para quienes quieren experimentar sin tantas limitaciones o simplemente hacerse la vida un poco más fácil.
Si estás cansado de morir cada dos por tres mientras solo quieres probar construcciones, puedes usar comandos para pasar al modo Creativo. En este modo tienes acceso ilimitado a bloques, herramientas y utilidades para moldear el mundo sin miedo a los enemigos.
Eso sí, es importante recordar que los recursos que destruyes en Creativo no se recogen como objetos normales. Si tu idea es farmear materiales para usarlos luego en supervivencia, tendrás que volver a ese modo antes de romper nada.
Un truco muy útil es añadir una antorcha a la rueda de utilidades para poder iluminar mientras sostienes otra herramienta. De esta manera puedes minar, explorar cuevas o moverte de noche sin quedarte completamente a oscuras.
También merece la pena guardar absolutamente todos los recursos que recojas al principio, por muy inútiles que parezcan. Lo que hoy son montones de piedras y plantas sin aparente uso, mañana pueden ser ingredientes clave para recetas de crafteo avanzadas.
Por último, si sientes mareos jugando en primera persona, siempre puedes cambiar la cámara a tercera persona desde las opciones. A mucha gente le resulta más cómodo explorar y combatir con esta vista, especialmente en sesiones largas.
Hytale ofrece un mundo gigantesco lleno de sistemas, peligros y posibilidades que se van entrelizando a medida que avanzas, y con una buena base de recursos, herramientas, estaciones de trabajo, comida y algo de cabeza para el combate, es fácil pasar de sentirse perdido en la cueva inicial a dominar biomas enteros, viajar por portales, montar tu propia base fortificada y compartir aventuras con otros jugadores en servidores y mundos repletos de mods y creatividad.