- La franquicia ha evolucionado desde los RPG isométricos de Interplay hasta los mundos abiertos en 3D de Bethesda Game Studios.
- El universo se caracteriza por una estética retrofuturista basada en la cultura estadounidense de los años 50 y un escenario posnuclear.
- La cronología abarca múltiples entregas principales, spin-offs y expansiones que exploran diferentes regiones de Estados Unidos.
Si te has quedado flipando con la serie de Amazon o simplemente buscas sumergirte en un mundo donde las bombas nucleares lo mandaron todo al traste, has llegado al sitio indicado. La saga Fallout es mucho más que simples disparos a mutantes; es una crítica mordaz y satírica de la sociedad, envuelta en una estética atompunk que nos hace sentir que estamos en un anuncio de los años 50, pero con zombis radiactivos y robots asesinos dando vueltas.
Desde sus humildes comienzos en los noventa hasta convertirse en un gigante de la industria bajo el ala de Bethesda, esta franquicia ha sabido reinventarse varias veces. Ya sea que prefieras la estrategia táctica por turnos o la acción desenfrenada en primera persona, el Yermo tiene un rincón para cada tipo de jugador. Vamos a desgranar cada detalle de este universo para que no te pierdas ni una sola chapa de botella.
Los cimientos: La era de Interplay y Black Isle

Todo empezó en 1997 con el primer Fallout, un título que rompió moldes al mezclar el rol profundo con un escenario post-apocalíptico. Aquí controlamos al Morador del Refugio 13, quien sale a la superficie con una misión aparentemente sencilla: conseguir un chip de agua. Sin embargo, el juego rápidamente se convierte en una odisea donde nuestras decisiones morales afectan al mundo, utilizando el famoso sistema SPECIAL para definir las capacidades del personaje.
Poco después llegó Fallout 2, que muchos consideran la cima del rol clásico. En esta entrega, el protagonista es el Elegido, un descendiente del primer juego que busca el G.E.C.K. para salvar su aldea de la sequía. Fue un salto en complejidad y sarcasmo, permitiendo interacciones delirantes y una trama mucho más ramificada. En esta época también vimos Fallout Tactics, un spin-off enfocado en la estrategia militar que, aunque Bethesda lo ve con reservas en cuanto al canon, aportó una visión táctica muy interesante sobre la Hermandad del Acero.
El salto al 3D y la llegada de Bethesda

Cuando Bethesda Softworks tomó las riendas en 2008, la saga dio un giro de 180 grados. Fallout 3 cambió la cámara cenital por una perspectiva en primera persona y un mundo abierto totalmente tridimensional. Ambientado en el Yermo del Capitolio, nos ponemos en la piel del Vagabundo Solitario buscando a su padre. Para gestionar el combate, introdujeron el sistema V.A.T.S., que permite pausar la acción y elegir qué parte del cuerpo del enemigo queremos reventar.
Este juego vino acompañado de expansiones potentes como Broken Steel o Mothership Zeta, que expandieron el lore y hasta nos llevaron al espacio. Poco después, Obsidian Entertainment desarrolló Fallout: New Vegas, un título que recuperó el espíritu rolero de las primeras entregas. Situado en el Desierto de Mojave, New Vegas es alabado por su escritura y la profundidad de sus facciones, como la Legión de César o la RNC, haciendo que cada decisión del mensajero tenga un peso real en el destino de Las Vegas.
Modernidad, multijugador y curiosidades

Fallout 4 llegó en 2015 para pulir el combate y añadir mecánicas de construcción de asentamientos. Aquí somos el Único Superviviente en la Commonwealth de Boston, luchando contra el Instituto y sus sintéticos. Aunque algunos puristas echan de menos el sistema de karma, es el juego más accesible para los novatos gracias a su rendimiento técnico y sus constantes actualizaciones, incluyendo la reciente Edición Aniversario.
No podemos olvidar las experiencias más disruptivas. Por un lado, tenemos Fallout Shelter, un simulador de gestión gratuito donde eres el supervisor de tu propia bóveda, y por otro, Fallout 76. Este último empezó con el pie izquierdo, pero tras años de parches se ha convertido en un MMO sólido donde exploramos los Apalaches junto a otros supervivientes, siendo cronológicamente la primera historia de la línea temporal.
El Lore: Refugios, Mutaciones y Facciones

El universo de Fallout se basa en una línea temporal alternativa donde la tecnología de los transistores nunca fue clave, priorizando la energía nuclear y los tubos de vacío. Tras la Gran Guerra del 23 de octubre de 2077, la humanidad quedó reducida a cenizas, excepto aquellos que lograron entrar en los refugios de Vault-Tec. Lo curioso es que la mayoría de estas bóvedas no eran para salvar a la gente, sino experimentos sociales macabros para ver cómo reaccionaban los humanos a condiciones extremas.
- La Hermandad del Acero: Una orden cuasi-religiosa obsesionada con recuperar la tecnología pre-guerra para evitar otra catástrofe.
- El Enclave: Los restos del gobierno estadounidense que se creen los únicos herederos legítimos del país y no dudan en usar métodos genocidas.
- Los Necrófagos: Humanos irradiados que mantienen su conciencia, aunque su piel se caiga a trozos, sufriendo una discriminación constante en el Yermo.
La influencia de obras como Mad Max o la literatura pulp de los 50 es evidente en cada esquina. Desde las armaduras de cuero hasta la música de The Ink Spots que suena en las radios oxidadas, todo contribuye a crear una atmósfera donde el optimismo de la era atómica choca frontalmente con la miseria de un mundo muerto.
Con una trayectoria que abarca décadas, la saga ha sabido transitar desde los nichos del PC hasta el mainstream de las consolas y la televisión. Ya sea explorando los pantanos de Far Harbour, gestionando una bóveda móvil o enfrentándose al Maestro en su catedral, la experiencia de Fallout sigue siendo única por su capacidad de mezclar tragedia, humor negro y libertad absoluta. El camino hacia un hipotético Fallout 5 parece lejano, pero el legado del Yermo sigue más vivo que nunca en cada rincón de la cultura gamer.