- China ha acelerado el desarrollo de GPU propias con soporte DirectX 12 para reducir su dependencia de NVIDIA y AMD.
- Lisuan apuesta por la gama media con las G100 y la LX 7G106, con hasta 24 TFLOPs y 12-24 GB de GDDR6.
- Innosilicon se centra en la IA con la Fenghua 3, que ofrece 112 GB de HBM y compatibilidad con CUDA, PyTorch y grandes LLM.
- El gran reto para estas GPU chinas sigue siendo la madurez de los drivers, el software y la producción masiva.

Durante años, mucha gente pensaba que las GPU chinas estaban décadas por detrás de lo que ofrecían NVIDIA, AMD o incluso Intel, según las noticias sobre hardware.
La realidad actual es bastante más matizada: China sigue lejos de liderar el sector, pero ya no juega en ligas de hace 15 o 20 años. Gracias a una fuerte inversión estatal y privada, han empezado a llegar tarjetas gráficas chinas con soporte nativo para DirectX 12, Vulkan y OpenGL, capaces de mover juegos AAA recientes y, en paralelo, acelerar cargas de trabajo de IA muy serias. Lisuan e Innosilicon son dos de los nombres propios que más están sonando en el contexto del mercado de IA.
Del veto de chips a la nueva ola de GPU chinas
El punto de inflexión se produce cuando Estados Unidos corta el acceso de China a chips de IA avanzados y a parte de la maquinaria necesaria para fabricarlos, como explican artículos sobre transistores ForkSheet. Esto deja a las empresas chinas en una posición complicada: sin poder comprar GPU de gama alta para entrenamiento de modelos y, al mismo tiempo, con fuertes limitaciones para fabricar alternativas equivalentes en casa.
Ante este panorama, el gigante asiático decide cambiar de estrategia y apostar fuerte por diseñar y fabricar sus propios procesadores y tarjetas gráficas. Durante mucho tiempo, el rendimiento de las CPU y GPU “made in China” recordaba al hardware que en Occidente se usaba hace 15 o 20 años; básicamente, soluciones válidas para ofimática o usos ligeros, pero muy lejos de lo que pedían los videojuegos o la IA moderna.
En los últimos años esa brecha se ha ido acortando. Casos como el de Huawei, que ya consiguió sacar SoC a 7 nm y está empujando hacia procesos de 5 nm, muestran que la industria local está avanzando más deprisa de lo que muchos preveían. Aún no están al nivel de los 3 nm más punteros del mercado, pero la distancia ya no es abismal.
En GPU pasa algo similar: los primeros intentos para consumo masivo no terminaron de cuajar, ya fuera por falta de rendimiento real, drivers muy verdes o problemas de distribución. Sin embargo, las últimas propuestas de empresas como Lisuan Technology o Innosilicon evidencian que China empieza a tener hardware que, por lo menos sobre el papel, puede competir en gama media y en entornos de inteligencia artificial exigentes.
Lisuan LX 7G106: la GPU gamer china que apunta a la gama media
Una de las protagonistas de este salto es la Lisuan LX 7G106, una tarjeta gráfica orientada al mercado de consumo general y, en concreto, al gaming de gama media. Este modelo forma parte de la familia basada en la GPU G100 de Lisuan y está pensado para poder jugar a títulos AAA actuales en PC.
Lisuan ha confirmado que la LX 7G106 se lanzará el 18 de junio, con reservas abiertas desde el 17 de marzo. Se trata de una gráfica producida en un proceso de 6 nm de TSMC utilizando litografía DUV, un nodo que ya no es de última hornada, pero que sigue siendo perfectamente válido para una gama media competitiva.
Uno de los puntos clave de la LX 7G106 es su pleno soporte de APIs modernas. La tarjeta será compatible con DirectX 12, Vulkan 1.3, OpenGL 4.6 y OpenCL 3.0, lo que garantiza que no solo servirá para juegos, sino también para software profesional y aplicaciones que dependan de estas bibliotecas gráficas.
Lisuan afirma que esta GPU será capaz de ejecutar sin problemas una lista de juegos de Steam muy actuales, incluyendo Cyberpunk 2077, Black Myth: Wukong y Resident Evil 4 Remake. En el material promocional también se muestran títulos como Gears 5, The Witcher 3, Baldur’s Gate 3, Final Fantasy VII Remake o Indiana Jones y el Gran Círculo, lo que indica una vocación clara de ser una alternativa válida para el jugador de PC medio.
La mención a Indiana Jones y el Gran Círculo no es anecdótica, porque es un juego que emplea trazado de rayos de forma nativa. Si la LX 7G106 puede moverlo correctamente, eso apuntaría a que la tarjeta cuenta con algún tipo de hardware dedicado para ray tracing, o al menos con una implementación bastante optimizada por software, algo poco habitual hasta ahora en GPU chinas.
Especificaciones técnicas de la Lisuan LX 7G106
Aunque la compañía todavía no ha mostrado benchmarks comparativos independientes, sí ha desvelado una serie de especificaciones bastante detalladas que permiten situar la LX 7G106 en el mapa.
En términos de potencia de cálculo, la GPU alcanza 24 TFLOPs en FP32. Esto la coloca en cifras muy similares a una hipotética NVIDIA RTX 5060 Ti (23,7 TFLOPs), y cercanas a soluciones tan dispares como la RTX 4080 Mobile (24,72 TFLOPs) o la Radeon RX 6950 XT (23,65 TFLOPs). Incluso hay otra GPU china, la Moore Threads MTT S4000, que se mueve en esa misma franja con unos 24,58 TFLOPs.
Eso sí, conviene recordar que los TFLOPs son solo una estimación bruta de capacidad de cálculo y no reflejan por sí solos el rendimiento real en juegos. Factores como la arquitectura, el diseño de los núcleos, el ancho de banda de memoria o la eficiencia de los drivers pueden hacer que dos GPU con TFLOPs similares tengan resultados muy distintos en FPS.
A nivel de recursos internos, la Lisuan LX 7G106 monta 192 unidades de textura (TMU) y 92 unidades de renderizado (ROP), lo que encaja con el objetivo de gama media/alta sin llegar a la élite. En el apartado de memoria ofrece 12 GB de GDDR6 con un bus de 192 bits, capaz de proporcionar un ancho de banda más que decente para juegos AAA actuales a 1080p y 1440p.
En cuanto a multimedia, la GPU incorpora decodificación por hardware de AV1 y HEVC hasta resolución 8K y 60 FPS, y codificación por hardware de AV1 a 4K 30 FPS y HEVC a 8K 30 FPS. Esto la hace interesante no solo para jugar, sino también para creadores de contenido que editen vídeo de alta resolución o hagan streaming.
Resulta llamativo que la tarjeta no incluya salida HDMI, ofreciendo en su lugar cuatro puertos DisplayPort 1.4. Es una elección algo peculiar para el mercado de consumo, donde HDMI sigue siendo muy habitual, pero lógica si se piensa en monitores profesionales o setups multi-pantalla orientados a PC puro y duro.
Si el lanzamiento se desarrolla según lo previsto y los drivers acompañan, la LX 7G106 podría convertirse en la primera alternativa china realmente viable frente a las GPU de NVIDIA, AMD e Intel dentro del segmento de gama media. Eso sí, no estaría de más mantener cierta prudencia: otros proyectos anteriores prometían mucho sobre el papel y luego se quedaron a medio camino.
Serie Lisuan G100: de la 7G105 profesional a la 7G106 para gaming
La LX 7G106 no aparece sola. Forma parte de la familia de gráficas Lisuan G100, una línea que apunta tanto al mercado profesional como al de consumo. Esta serie marca un hito, porque supone el paso de Lisuan de simples prototipos a productos listos para producción y envío masivo.
Según la información filtrada y los anuncios de la propia compañía, la producción de la G100 arrancó en 2025 con un proceso de fabricación de 6 nm. El primer lote de tarjetas ya ha comenzado a enviarse a clientes seleccionados, lo que confirma que no se trata de maquetas de feria, sino de gráficos listos para llegar a PCs reales.
Dentro de la serie G100 hay dos modelos principales diferenciados por su cantidad de VRAM y público objetivo. La Lisuan 7G105 está enfocada a entornos profesionales, mientras que la 7G106 se destina al gaming y al usuario doméstico que también quiere rendimiento decente en productividad.
La 7G105 profesional llega con 24 GB de memoria GDDR6 y soporte ECC, un plus de fiabilidad muy valorado en estaciones de trabajo, donde los errores de memoria pueden suponer la pérdida de horas de cálculo. Esta tarjeta ofrece hasta 24 TFLOPs en FP32, moviéndose en cifras similares a su hermana gamer.
En pruebas iniciales internas, la 7G105 habría mostrado un rendimiento en juegos cercano, e incluso superior, al de una RTX 4060, gracias a sus 192 unidades de textura, 96 ROP y hasta 24 TFLOP/s de cálculo FP32. De nuevo, faltan benchmarks independientes, pero el dato indica que Lisuan no está tan lejos del segmento medio de NVIDIA como muchos podrían imaginar.
Por su parte, la 7G106 está orientada claramente a jugadores, con 12 GB de GDDR6 sobre bus de 192 bits. Mantiene compatibilidad con las principales APIs para gaming (DirectX 12, Vulkan 1.3, OpenGL 4.6 y OpenCL 3.0), interfaz PCIe 4.0 y una tecnología propia de escalado llamada NSRR, comparable a DLSS o FSR, con la particularidad de poder funcionar en Windows sobre ARM.
Esta combinación de modelos permite a Lisuan atacar dos frentes a la vez: por un lado, estaciones de trabajo y productividad pesada con la 7G105; por otro, el vasto mercado de PC gaming con la 7G106. Todo ello con el objetivo declarado de reducir la dependencia de GPU estadounidenses, algo cada vez más relevante en el contexto geopolítico actual.
Fantasy / Fenghua 3 de Innosilicon: 112 GB de VRAM y foco total en IA
Mientras Lisuan se centra en la gama media y el jugador de PC, Innosilicon ha ido perfilando una línea más orientada a la inteligencia artificial, computación científica y creación de contenido, sin dejar de lado del todo el gaming. Su apuesta más reciente se conoce como Fantasy 3 o Fenghua 3, según la fuente, y representa un salto importante respecto a las generaciones Fenghua 1 y Fenghua 2.
Una de las características más llamativas de esta nueva GPU es su descomunal cantidad de memoria: la Fenghua 3 monta 112 GB de VRAM HBM, ideal para tareas de IA de gran escala, análisis de datos masivos o aplicaciones de alto rendimiento donde la capacidad de memoria es crítica.
La arquitectura elegida por Innosilicon también marca tendencia, ya que la Fenghua 3 se basa en RISC-V y en el proyecto Nanhu V3, ambos de código abierto. Esto implica que el diseño se ha creado prácticamente desde cero, sin apoyarse en la generación previa, y encaja con la estrategia de China de apostar por tecnologías abiertas que no estén bajo control de empresas occidentales.
Otro punto clave es su compatibilidad con herramientas que hasta ahora parecían coto casi exclusivo de NVIDIA. Un portavoz de la compañía asegura que la Fenghua 3 es compatible con la plataforma CUDA, además de con PyTorch y Triton. Si esta compatibilidad es amplia y funcional, el abanico de aplicaciones que se puede ejecutar sin grandes adaptaciones crecería de forma muy notable.
En el apartado de APIs gráficas, la Fenghua 3 soporta DirectX 12, Vulkan 1.2 y OpenGL 4.6, lo que permite su uso también en videojuegos y aplicaciones 3D avanzadas. Aun así, la propia Innosilicon deja claro que el foco principal es la IA y la computación general, no tanto competir de tú a tú con las GPU gaming de NVIDIA y AMD.
Durante su presentación, la compañía mostró demos de juegos como Valorant, Delta Force y Tom Raider funcionando de forma aparentemente fluida. Sin embargo, no se facilitaron datos concretos de resolución, FPS o ajustes gráficos, así que por ahora el rendimiento real en gaming sigue siendo una incógnita razonable.
Capacidades de IA y usos profesionales de la Fenghua 3
Donde esta GPU sí que quiere marcar diferencias es en el terreno de la inteligencia artificial y el procesamiento de grandes modelos. Gracias a sus 112 GB de HBM, la Fenghua 3 puede ejecutar localmente modelos de lenguaje (LLM) de 32.000 y 72.000 millones de parámetros, algo que la convierte en una opción muy interesante para centros de datos y laboratorios que no quieran depender del cloud extranjero.
En configuraciones de servidor con hasta ocho unidades funcionando en paralelo, Innosilicon asegura que se podrían manejar modelos de hasta 586.000 millones de parámetros, una cifra que la sitúa en la liga de las soluciones de IA a gran escala. Además, la GPU es compatible con modelos muy populares en el ecosistema chino, como DeepSeek V3, R1 y V3.1, así como con Qwen 2.5 y Qwen 3 desarrollados por Alibaba.
La Fenghua 3 también destaca en el ámbito multimedia y visualización profesional. Es capaz de trabajar con espacio de color YUV444, valorado por su fidelidad cromática en flujos de edición de vídeo profesional, y puede gestionar hasta seis monitores con resolución 8K a 30 Hz, lo que abre la puerta a configuraciones de visualización avanzada en sectores como diseño, trading o simulación.
Uno de sus rasgos más singulares es que, según Innosilicon, se trata de la primera GPU del mundo con soporte nativo para DICOM, el estándar utilizado en radiología y diagnóstico médico por imagen. Esto permite la visualización precisa de radiografías, tomografías, ecografías y resonancias magnéticas en monitores estándar, sin necesidad de hardware médico específico.
A nivel de sistemas operativos, la arquitectura OpenCore en la que se basa garantiza compatibilidad con Windows, Linux y Android, lo que facilita el despliegue de la GPU tanto en servidores tradicionales como en otros entornos más embebidos o especializados.
Lo que todavía no se ha detallado públicamente son aspectos como el proceso de fabricación exacto, el consumo energético o las frecuencias, así como su impacto en la refrigeración líquida para PC. Es de esperar que, según se acerque su comercialización masiva en el mercado asiático, vayan apareciendo datos más precisos y, sobre todo, pruebas de rendimiento independientes.
Impacto en el mercado y desafíos de las GPU chinas con DirectX 12
La aparición de GPU como la Lisuan LX 7G106, la serie G100 al completo o la Fenghua 3 de Innosilicon señala un cambio importante: China ya no se conforma con soluciones discretas para uso interno, sino que aspira a competir en segmentos donde hasta ahora dominaban NVIDIA y AMD sin contestación local.
Para el usuario y para el mercado de PC en general, esto puede traducirse en más opciones y potencialmente mejores precios. Si Lisuan e Innosilicon logran poner en circulación tarjetas con buen rendimiento, drivers funcionales y una distribución razonable, el efecto competitivo podría forzar a los grandes fabricantes tradicionales a ajustar estrategias, márgenes o segmentación de producto.
Además, el contexto actual de escasez de memoria RAM y encarecimiento de componentes debido al auge de los centros de datos y de la IA hace que cualquier actor adicional que pueda suministrar GPU en volumen contribuya a aliviar algo de presión. Las propias GPU chinas, sin embargo, también dependen de ese ecosistema de memorias (GDDR6, HBM, DDR5), así que su expansión masiva tampoco está garantizada.
El reto grande sigue siendo la producción a gran escala y la distribución internacional. Es una cosa lanzar un primer lote a clientes nacionales y otra muy distinta garantizar stock estable, soporte global, garantía, actualizaciones de drivers periódicas y compatibilidad fina con cientos de juegos y aplicaciones distintas.
También será clave la evolución de los drivers gráficos y del soporte de software. Por muy buenas que sean las especificaciones en papel, si el ecosistema de drivers no está pulido o faltan optimizaciones para motores gráficos habituales (Unreal Engine, Unity, RE Engine, etc.), el usuario final puede encontrarse con bugs, crashes o rendimiento por debajo de lo esperado.
Con todo, el avance es innegable. Hace no tanto, las GPU chinas para consumo eran poco más que curiosidades técnicas; hoy hablamos de tarjetas con soporte completo de DirectX 12, Vulkan y OpenGL 4.6, con 12 a 24 GB de GDDR6 en gama media y monstruos profesionales con 112 GB de HBM pensados para IA de gran escala. Falta ver si estarán a la altura del hype, pero ya no se pueden despachar como simples copias atrasadas.
En este escenario, lo más realista es esperar que durante los próximos años veamos una consolidación paulatina de fabricantes chinos de GPU en sus propios mercados y tal vez en algunos nichos internacionales muy específicos. Si consiguen cerrar la brecha en software y soporte, y mantener un ritmo de iteración alto en hardware, el término “GPU china con soporte DirectX 12” dejará de sonar a experimento exótico y pasará a ser una alternativa que muchos usuarios se plantearán de verdad cuando monten o renueven su PC.
