Windows 11 y su nuevo test de velocidad de Internet desde la barra de tareas

Última actualización: marzo 20, 2026
Autor: Pixelado
  • Windows 11 incorpora una opción para lanzar un test de velocidad de Internet desde el icono de red de la barra de tareas mediante la actualización KB5077241.
  • La función no es una app nativa independiente, sino un acceso directo que abre en el navegador predeterminado la prueba de velocidad de Bing basada en tecnología de Ookla.
  • El test permite medir conexiones Ethernet, Wi‑Fi y datos móviles, ayudando a diagnosticar de forma rápida problemas básicos de conectividad sin instalar herramientas extra.
  • Junto a esta novedad, KB5077241 introduce mejoras en el comportamiento de la barra de tareas, soporte nativo para Sysmon y otros ajustes orientados a pulir la experiencia en Windows 11.

Prueba de velocidad de Internet en Windows 11

Windows 11 ha ido dando tumbos desde su lanzamiento, pero con el paso del tiempo Microsoft está intentando pulir la experiencia diaria y recuperar la confianza de los usuarios. Uno de los últimos movimientos va justo en esa dirección: integrar una prueba de velocidad de Internet accesible directamente desde la barra de tareas, sin tener que abrir manualmente páginas de terceros.

Esta novedad llega dentro del paquete de actualización KB5077241 y de las builds 26100.7918 y 26200.7918 del canal Release Preview, y se presenta como una función centrada en la barra de tareas y en el diagnóstico rápido de la conexión. Eso sí, la realidad es algo más matizada de lo que dejan entrever algunos titulares: la herramienta no es una app totalmente nativa incrustada en el sistema, sino un acceso directo bastante bien colocado que lanza un test basado en Bing y la tecnología de Ookla.

novedades de software windows
Artículo relacionado:
Novedades de software en Windows: cambios, fallos y mejoras clave

Contexto: por qué Windows 11 apuesta por un test de velocidad integrado

Desde su salida, Windows 11 ha tenido que lidiar con críticas a su rendimiento, cambios polémicos en la barra de tareas y una maduración más lenta de lo esperado. Aunque el rediseño visual gustó a muchos, el sistema arrastró decisiones discutibles y una sucesión de actualizaciones que a menudo traían tantos problemas como soluciones.

Con el tiempo, Microsoft ha ido reintroduciendo funciones que se habían eliminado, afinando la interfaz y tratando de reducir la sensación de que cada parche es una lotería. En este escenario, la compañía ha centrado parte de sus esfuerzos en la barra de tareas, uno de los elementos más usados y también más criticados de Windows 11.

Las builds 26100.7918 y 26200.7918 distribuidas en el Release Preview Channel, bajo el paquete KB5077241, representan una nueva ronda de pequeños ajustes enfocados en usabilidad y diagnóstico rápido. No hablamos de un cambio radical del sistema, sino de añadir utilidades que cubran tareas que la mayoría de usuarios ya realizan a diario mediante servicios externos.

La verificación de la velocidad de la conexión es, en muchos hogares y oficinas, el primer paso cuando “Internet va lento” o aparecen cortes. Normalmente, esto implicaba abrir un navegador, buscar “test de velocidad” y ejecutar una prueba en algún portal popular. Microsoft ha visto ahí un hueco claro: si tanta gente hace lo mismo una y otra vez, tiene sentido que esa opción viva más cerca del usuario, integrada en el propio sistema.

Dentro de esta estrategia, la compañía también intenta dar la sensación de que Windows 11 es cada vez más “autosuficiente”, con herramientas básicas integradas que reduzcan la dependencia de páginas y aplicaciones de terceros. La idea del test de velocidad encaja perfectamente con esta filosofía, al menos sobre el papel.

Cómo funciona la nueva prueba de velocidad de Internet en Windows 11

La clave de esta novedad es que se accede directamente desde la barra de tareas, sin necesidad de abrir previamente el navegador. Microsoft ha integrado una opción llamada “Realizar prueba de velocidad” asociada al icono de red de la bandeja del sistema, de modo que siempre está a mano mientras se trabaja con el ordenador.

  Cómo jugar a Dragon Ball en PC: requisitos, controles y trucos

Para ponerla en marcha, basta con hacer clic derecho sobre el icono de Wi‑Fi o Ethernet en la zona derecha de la barra de tareas. Desde ese menú contextual aparece la opción para ejecutar la prueba, que también está accesible a través de la Configuración rápida de la conexión inalámbrica o de datos móviles.

En cuanto se selecciona la opción, Windows 11 no abre una ventana propia, sino que lanza el navegador predeterminado del sistema y carga la herramienta de test de velocidad de Bing. Es decir, si tienes Edge, Chrome, Firefox u otro navegador configurado por defecto, será ese el que se utilice; el sistema no fuerza el uso de Edge, algo que muchos usuarios agradecerán.

Una vez en el navegador, la prueba mide la calidad de la conexión disponible, ya sea por cable, Wi‑Fi o datos móviles. El test se centra en parámetros clásicos como velocidad de descarga, velocidad de subida y latencia, que son los indicadores que la mayoría de usuarios consulta para hacerse una idea rápida de si todo va como debería.

Además de mostrar resultados, la herramienta de Bing también puede servir como apoyo en el diagnóstico cuando la red falla, ya que permite comprobar en segundos si el problema está en la conexión o en otro elemento, como una aplicación concreta o un servicio remoto. No es un entorno profesional de auditoría de red, pero sí una forma bastante directa de descartar sospechas básicas.

¿Es realmente una herramienta nativa o solo un acceso directo bien colocado?

Aunque Microsoft ha llegado a presentar esta novedad como si fuera una prueba de velocidad integrada en el sistema, lo cierto es que la implementación actual está mucho más cerca de ser un simple atajo que de una aplicación nativa. Esto ha generado cierta decepción entre quienes esperaban una solución completamente embebida en Windows.

Medios especializados como Windows Latest han señalado que la función no funciona como un programa independiente dentro del sistema operativo, sino como un acceso rápido que abre una página web concreta. No hay una nueva app de “Test de velocidad de Windows” ni un panel dedicado en Ajustes que realice las mediciones sin salir del entorno del sistema.

En la práctica, la diferencia puede parecer menor, porque el usuario sigue obteniendo una medición de su conexión. Sin embargo, desde el punto de vista de transparencia y expectativas, Microsoft había dado a entender que se trataba de una herramienta integrada, no de un simple enlace. El matiz importa, sobre todo para quienes esperan soluciones más profundas o un mayor control sobre la red.

Otro punto relevante es que la prueba se apoya en la infraestructura de Bing y en la tecnología de Ookla, la empresa detrás del conocido servicio Speedtest, en lugar de una solución desarrollada y alojada íntegramente por la propia Microsoft. De hecho, la compañía deja atrás su anterior herramienta basada en Azure para apoyarse de forma explícita en este proveedor especializado.

Este enfoque híbrido genera una sensación algo contradictoria: por un lado, se agradece que Windows ofrezca un test rápido desde la barra de tareas; por otro, no deja de ser una forma elegante de enviar tráfico a un servicio de pruebas alojado en la web de Bing. Para el usuario medio puede ser suficiente, pero quienes buscaban un análisis más avanzado de la red se van a quedar algo cortos.

Qué mide exactamente el test de velocidad en Windows 11

Más allá de la discusión sobre si es o no una herramienta nativa, conviene tener claro qué es lo que este test es capaz de medir. La función está pensada para comprobar de forma rápida el estado de todas las conexiones configuradas en el PC, tanto las cableadas como las inalámbricas.

  Guía completa del blog de desarrolladores de Microsoft

En concreto, la prueba de velocidad de Windows 11 (a través de Bing) puede evaluar el rendimiento de conexiones Ethernet, redes Wi‑Fi y enlaces de datos móviles asociados al equipo

.

Durante la ejecución, el servicio analiza en tiempo real la capacidad de descarga y subida, además de la latencia, ofreciendo una fotografía bastante clara de cómo se está comportando la conexión en ese momento concreto. Es la típica fotografía instantánea que utilizamos todos para saber si la línea está rindiendo como promete la operadora.

Este tipo de mediciones son muy útiles para tareas de diagnóstico rápido, porque permiten descartar problemas básicos sin tener que instalar aplicaciones adicionales o bucear en menús avanzados. Si la velocidad que arroja la prueba está muy por debajo de lo que tienes contratado, ya sabes que conviene revisar el router, el cableado o incluso llamar al proveedor.

Eso sí, aunque Microsoft vende esta función como una forma de prescindir de soluciones de terceros, la realidad es que la capa de medición sigue dependiendo de la tecnología de Ookla integrada en el servicio de Bing. La diferencia principal es que ahora el acceso está unificado y guiado desde el propio sistema, en lugar de dejar al usuario que busque manualmente “Speedtest” o servicios equivalentes.

Novedades de la actualización KB5077241 más allá del test de velocidad

La inclusión de esta prueba de conectividad es solo una parte del paquete KB5077241. Esta actualización llega en un momento en el que Microsoft intenta reforzar la estabilidad y el refinamiento de la experiencia general en Windows 11, con especial atención a la barra de tareas y al comportamiento de las ventanas.

Uno de los cambios más destacables afecta al modo en el que la barra de tareas gestiona los botones no combinados cuando una aplicación tiene varias ventanas abiertas. Hasta ahora, cuando el espacio empezaba a escasear, Windows tendía a agrupar de golpe todas las instancias de una misma app en el área de overflow, lo que resultaba algo confuso.

Con KB5077241, si se usa la configuración de “botones no combinados”, solo las ventanas que realmente exceden el espacio disponible se envían al área de desbordamiento. Las demás permanecen visibles en la barra de tareas, lo que mejora la legibilidad y reduce el caos cuando se trabaja con muchas aplicaciones a la vez.

El paquete también introduce mejoras relacionadas con el menú Inicio, el Explorador de archivos y ciertos componentes del sistema. Entre los cambios mencionados en el registro de la actualización destacan pequeños refinamientos visuales y ajustes en la forma en que se representan y cargan algunos elementos de la interfaz.

En paralelo, Microsoft ha anunciado que estas builds incluyen soporte nativo para Sysmon y nuevos controles de paneo, zoom e inclinación para la cámara, lo que beneficia a quienes usan con frecuencia videollamadas o necesitan un mayor control sobre la imagen. Son mejoras discretas, pero que suman puntos en la experiencia global.

Otro aspecto que la compañía ha señalado es la apuesta por Native AOT, una tecnología que, según Microsoft, puede reducir hasta en un 50 % los tiempos de carga de determinadas aplicaciones. Aunque esta mejora no está directamente ligada al test de velocidad, encaja con el objetivo de reforzar la sensación de fluidez y rendimiento del sistema.

Sensaciones de los usuarios y expectativas frente a la nueva función

En la comunidad de usuarios de Windows 11 llevaba tiempo circulando la petición de disponer de un medidor de velocidad integrado en el propio sistema operativo. En foros y webs de la comunidad de Microsoft se repetía la idea de que era un detalle básico que podía ahorrar tiempo y clics.

  Actualización de Windows 11 en febrero: parches clave, errores y próxima gran versión

Con la llegada de KB5077241 al canal Insider, muchos han recibido la noticia con entusiasmo inicial, al ver por fin un icono de red que permite lanzar una prueba sin tener que escribir nada en el navegador. Para quienes realizan este tipo de mediciones con frecuencia, es una comodidad evidente.

Sin embargo, no han tardado en aparecer voces críticas al descubrir que la función no es un medidor de velocidad nativo en sentido estricto, sino un acceso directo a una página de Bing. Esa sensación de “truco de conveniencia” ha generado cierto desencanto entre parte de la comunidad más técnica.

También se ha puesto sobre la mesa el debate sobre el papel de Microsoft a la hora de integrar servicios que, en la práctica, canalizan tráfico hacia su propio buscador y su propio ecosistema online. Aunque la herramienta respeta el navegador predeterminado, el punto de llegada sigue siendo Bing, no una interfaz completamente local.

Aun así, muchos usuarios aceptan el compromiso: prefieren tener a mano un botón que les lleve a una prueba fiable, aunque sea web, antes que seguir repitiendo el mismo ritual de búsqueda cada vez que quieren comprobar su conexión. Para la mayoría, la prioridad es la rapidez y la sencillez, más que la pureza técnica de la implementación.

Implicaciones de rendimiento, seguridad y uso profesional

Una de las dudas lógicas cuando se incorpora cualquier nueva función en Windows 11 es si supondrá una carga extra en un sistema que ya ha sido criticado por su consumo de recursos. En este caso, la aproximación de Microsoft es bastante conservadora y, en cierto modo, tranquilizadora.

La prueba de velocidad no se ejecuta como un servicio residente ni permanece activa en segundo plano; simplemente se lanza bajo demanda y se ejecuta dentro del navegador cuando el usuario la invoca. Eso significa que, cuando no la estás usando, su impacto en CPU y memoria es totalmente despreciable.

Desde la perspectiva de la ciberseguridad y la protección de datos, la función tampoco introduce un cambio drástico respecto a lo que ya se hacía. El test de Bing con tecnología de Ookla se comporta como cualquier servicio web de medición de velocidad que se abre en el navegador, con los mismos requisitos y consideraciones habituales.

En entornos empresariales más exigentes, donde se utilizan herramientas avanzadas de monitorización y auditoría de red, esta nueva opción se verá más como un pequeño complemento orientado al usuario final que como una solución profesional. Las compañías que necesitan diagnósticos profundos seguirán recurriendo a aplicaciones especializadas, paneles de monitorización y desarrollos a medida.

De hecho, la propia existencia de esta función pone de relieve la necesidad de soluciones integrales que combinen análisis de rendimiento de red, ciberseguridad y explotación de datos. Empresas dedicadas al desarrollo de software a medida pueden crear aplicaciones que, partiendo de la idea de un test de velocidad, añadan capas de análisis detallado, alertas, informes históricos y conexión con plataformas cloud como AWS o Azure.

En ese contexto más avanzado, tecnologías de inteligencia artificial y herramientas de business intelligence como Power BI pueden aprovechar los datos de rendimiento de la red para detectar patrones, cuellos de botella y oportunidades de mejora. La pequeña prueba integrada en Windows 11 sería solo la punta del iceberg de un enfoque mucho más ambicioso.

Vista en conjunto, esta nueva función de test de velocidad en Windows 11 encaja bien como paso pequeño pero útil en la mejora del sistema y de la experiencia cotidiana del usuario. No revoluciona el escritorio ni sustituye a las soluciones profesionales de monitorización, pero aporta una dosis de comodidad y de coherencia en la forma en que comprobamos algo tan básico como si nuestra conexión funciona como debería.