- Nueva pantalla TFT de 4,2 pulgadas con conectividad Honda RoadSync para navegación y llamadas.
- Motor eSP+ de 13 CV con sistema Idling Stop y consumo optimizado de 2,2 l/100 km.
- Chasis de rueda alta de 16 pulgadas y suspensiones revisadas para mayor confort en ciudad.
- Equipamiento premium que incluye Smart Key, control de tracción HSTC y baúl Smart Top Box de serie.
Si hablamos de moverse por la jungla de asfalto, hay un nombre que resuena con fuerza en cada esquina de las ciudades europeas: el Honda SH125i. Este scooter, que muchos conocemos cariñosamente como el “Scoopy”, ha logrado consolidarse como un icono absoluto de la movilidad urbana gracias a una fórmula que nunca falla: fiabilidad japonesa, rueda alta y una practicidad que deja en evidencia a sus rivales.
Para esta nueva etapa, la marca de las alas no ha querido dormirse en los laureles y ha lanzado una actualización que, aunque respeta la esencia del modelo, le mete un empujón tecnológico considerable. No se trata de cambiar lo que ya funciona, sino de pulirlo al milímetro para que siga siendo la opción predilecta de quienes buscan un vehículo premium para el día a día sin complicaciones.
Un diseño que impone en la ciudad
A primera vista, el scooter luce un aire mucho más afilado y moderno. Se ha inspirado directamente en su hermano mayor, el SH350i, adoptando un frontal más esculpido y minimalista que prescinde de los cromados excesivos para apostar por una elegancia más limpia. La iluminación ha dado un salto cualitativo con una firma LED completa y un faro de doble óptica que no solo mejora la visibilidad, sino que le otorga una mirada mucho más tecnológica.
Pero no todo es estética; el diseño sigue estando al servicio del usuario. Mantiene su característica plataforma plana, que es un auténtico salvavidas para llevar bolsas o paquetes pequeños gracias a su gancho portabultos. Además, se ha optimizado la guantera frontal, que ahora integra la toma USB-C, un cambio muy lógico ya que antes estaba bajo el asiento y resultaba incómodo cargar el móvil mientras conducías.
Conectividad total: el gran salto
Si hay algo que los usuarios echaban de menos, era una instrumentación más moderna, y Honda ha respondido con creces. El gran protagonista es la nueva pantalla TFT a color de 4,2 pulgadas. Este cuadro de instrumentos es totalmente configurable, permitiendo elegir entre diseños como «Bar» o «Simple», y cuenta con un modo automático que ajusta la luminosidad según la luz ambiental para que siempre veas todo claro.
La verdadera joya de la corona es la integración del sistema Honda RoadSync. Mediante una conexión Bluetooth con el smartphone, el piloto puede gestionar llamadas, leer mensajes, controlar la música y seguir la navegación paso a paso directamente en el cuadro, todo manejado desde los botones de la piña izquierda sin tener que soltar el manillar. Para redondear la experiencia, el sistema Smart Key permite encender el motor, abrir el asiento o el depósito sin necesidad de sacar la llave del bolsillo.
Rendimiento eficiente y seguridad activa
Bajo el carenado late el motor eSP+ de 125 cc, un propulsor refrigerado por líquido que es una auténtica lección de eficiencia. Con una potencia de 13 CV y un par de 12 Nm, el scooter se mueve con una soltura increíble por las calles, alcanzando los 100 km/h sin despeinarse. Además, implementa soluciones técnicas como el cilindro descentrado y una correa dentada de doble cara para reducir la fricción y el desgaste.
- Idling Stop System: Apaga el motor automáticamente tras tres segundos al ralentí, reduciendo el consumo a unos impresionantes 2,2 litros a los 100 km.
- HSTC (Honda Selectable Torque Control): Un control de tracción que evita que la rueda trasera deslice en superficies mojadas o pintura vial.
- Ciclo WMTC: Un consumo optimizado que permite autonomías cercanas a los 300 kilómetros con su depósito de 7 litros.
Confort y chasis: la estabilidad de la rueda alta
La clave del éxito de este modelo reside en sus llantas de 16 pulgadas. Esta configuración ofrece una estabilidad superior frente a los baches y adoquines, permitiendo una conducción mucho más segura y precisa. Para mejorar la absorción de irregularidades, se han revisado los muelles de la suspensión trasera y la horquilla telescópica delantera, logrando que el tacto sea menos seco y más mullido.
En cuanto a la ergonomía, el asiento ha sido rediseñado con una nueva espuma de poliuretano y una forma más arqueada, lo que mejora el apoyo tanto del conductor como del pasajero. Este último dispone de estriberas de aluminio retráctiles que mantienen la línea limpia del scooter. El sistema de frenado es impecable, con discos de 240 mm en ambas ruedas asistidos por un ABS de doble canal que garantiza paradas precisas y seguras.
Almacenamiento y personalización
El espacio es fundamental en un urbano. El hueco bajo el asiento tiene una capacidad de 28 litros, suficiente para un casco integral (siempre que no sea excesivamente grande). Para solucionar la falta de espacio extra, Honda incluye de serie en España el Smart Top Box, un baúl trasero que se abre remotamente con la llave inteligente.
La gama de colores es amplia y variada, destacando opciones como el Mat Lucent Silver o el Mat Pearl Diaspro Red. Hay una versión especial llamada Vetro Blue, que utiliza carenados semitransparentes sin pintar, lo que reduce las emisiones de CO2 en el proceso de fabricación en un 9,5%. Además, se pueden añadir accesorios como puños calefactables, parabrisas o protectores de manos para combatir el frío invernal.
Este scooter se posiciona como la herramienta definitiva para la ciudad, equilibrando una mecánica fiable y económica con una conectividad de vanguardia y un confort optimizado. Con un precio de salida de 4.190€, sigue siendo la referencia indiscutible para quienes no quieren renunciar a la calidad premium ni a la agilidad en sus desplazamientos diarios.