- El WiFi Direct permite el intercambio de datos a alta velocidad entre dispositivos sin necesidad de un router intermedio.
- Es compatible con una gran variedad de hardware, incluyendo smartphones, televisores inteligentes e impresoras inalámbricas.
- Ofrece una velocidad de transferencia significativamente superior al Bluetooth, siendo ideal para archivos pesados.
Seguramente te has encontrado en situaciones donde necesitas pasar un vídeo pesado o un montón de fotos de un móvil a otro y el Bluetooth se queda cortísimo, tardando una eternidad. Pues bien, existe una alternativa llamada WiFi Direct que es, básicamente, la evolución moderna de lo que antaño eran los puertos infrarrojos, pero con una potencia y velocidad que dejan boquiabierto a cualquiera.
Lo mejor de todo es que es probable que ya lo hayas usado sin darte cuenta, ya que muchas marcas le ponen nombres comerciales distintos. Por ejemplo, Apple tiene su propio ecosistema con AirDrop o AirPlay, mientras que Google lo integra en sus Chromecast. En esencia, es una forma de crear una red privada y efímera entre dos aparatos para que se hablen directamente.
¿En qué consiste realmente el WiFi Direct?

Si queremos ponernos un poco más técnicos, estamos hablando de una certificación de la WiFi Alliance. Lo que hace es que uno de los dispositivos asume el rol de punto de acceso (Soft AP) y el otro actúa como cliente. De esta manera, se saltan el paso de tener que pasar por un router o un punto de acceso inalámbrico externo, estableciendo una conexión inalámbrica directa.
Para que esto funcione, el sistema utiliza una versión de WiFi Protected Setup (WPS), que es lo que permite que los dispositivos se reconozcan y se emparejen mediante una identificación rápida, como el típico mensaje de «Pulsa conectar en menos de 30 segundos» que aparece en la pantalla.
Ventajas frente a otras tecnologías

La gran diferencia radica en la velocidad. Mientras que el Bluetooth 5.0 puede quedarse en unos 2 Mbps, el WiFi Direct puede alcanzar velocidades de hasta 250 Mbps. Esto significa que es hasta 10 veces más rápido que el Bluetooth, lo que lo convierte en la herramienta perfecta para archivos de gran tamaño que no queremos enviar por la nube para no fundirnos los datos del plan móvil.
Ahora bien, no todo es color de rosa; su principal limitación es la distancia. Al ser una conexión de corto alcance, los dispositivos deben estar el uno al lado del otro para que la señal sea estable y la transferencia no se corte.
¿Para qué podemos utilizarlo en el día a día?

Este protocolo no sirve solo para mover archivos entre móviles, tiene aplicaciones muy variadas:
- Impresión sin cables: Puedes mandar un documento desde tu portátil o smartphone a una impresora compatible sin necesidad de configurar la red de la oficina o de casa.
- Streaming en la tele: Permite hacer un «cast» de la pantalla del móvil al televisor para ver fotos o vídeos en grande, utilizando tecnologías como Miracast.
- Sincronización con cámaras: Muchas cámaras usan el chip NFC para hacer el enlace inicial y luego utilizan WiFi Direct para pasar las fotos al móvil rápidamente.
- Gaming y pantallas compartidas: Es posible jugar en modo multijugador masivo o compartir pantallas sin depender de un servidor externo.
Pasos para configurar WiFi Direct en Android
Aunque la tecnología viene integrada de serie desde Android 4.0, la ruta para encontrarla puede variar según la marca de tu teléfono y la capa de personalización que tenga. No obstante, en la mayoría de los casos, los ajustes están en el apartado de redes. Si usas Android puro, los pasos suelen ser: entrar en Ajustes, ir a Red e Internet, seleccionar WiFi y buscar las Preferencias de WiFi, donde finalmente aparecerá la opción de WiFi Direct.
Una vez activado, el teléfono escaneará el entorno y te mostrará una lista de dispositivos compatibles. Solo tienes que pulsar sobre el que quieras y confirmar la conexión en el otro aparato. En el caso de los usuarios de Apple, como mencionamos, deberán recurrir a las funciones específicas de AirDrop, ya que iOS no es compatible con el estándar abierto de WiFi Direct.
Cómo enviar archivos eficientemente

Aquí hay un detalle importante: aunque el protocolo esté en el sistema, Android no siempre trae una aplicación nativa para gestionar el envío de archivos. Por eso, lo más recomendable es instalar apps de terceros que aprovechen esta potencia. Algunas de las más conocidas son Send Anywhere, ShareIt, Xender o ShareMe (de Xiaomi).
Para mandar algo usando una de estas apps, el proceso es sencillísimo: un móvil selecciona la opción de Enviar y el otro la de Recibir. Luego, el emisor elige los archivos, selecciona el dispositivo receptor en el radar (o escanea un código QR) y la transferencia comienza a velocidad rayo.
Consejos adicionales para Smart TVs e Impresoras
Si vas a conectar tu móvil a una Smart TV, un truco que suele funcionar cuando hay problemas es desactivar la función hbbTV en el televisor antes de intentar el emparejamiento. En cuanto a las impresoras, asegúrate de tener instalado el software de red correspondiente en tu PC para que la comunicación sea fluida y no haya errores de compatibilidad.
Esta tecnología representa la solución ideal para quienes buscan privacidad y rapidez, ya que permite mover contenido sin exponer datos personales ni depender de internet. Al combinar la facilidad del NFC para el emparejamiento y la potencia del WiFi para el transporte de datos, logramos una experiencia de usuario ágil y eficiente para cualquier tarea de intercambio inalámbrico.