- Fortnite y Epic Games ofrecen un sistema de control parental con PIN que permite limitar compras, tiempo de juego, contenido y chats.
- La tienda de Fortnite ha cambiado tras sanciones en Europa, mostrando precios en euros, menos urgencia y más transparencia en las compras.
- Los padres pueden filtrar lenguaje adulto, restringir el contacto con desconocidos y bloquear objetos aleatorios de pago para mayor seguridad.
- Los informes de tiempo de juego y los límites horarios ayudan a equilibrar ocio digital y otras actividades en la vida diaria del menor.

Fortnite se ha convertido en el juego estrella de miles de niños y adolescentes, y eso tiene una parte fantástica… y otra que como madres y padres conviene vigilar de cerca. Tiempo de juego, compras impulsivas de skins, chats con desconocidos o lenguaje poco apropiado son solo algunos de los temas que más preocupan en casa cuando este título de Epic Games entra en escena.
La buena noticia es que Fortnite y Epic Games han añadido un sistema de control parental muy completo, pensado justo para eso: ayudarte a limitar gastos, ajustar qué contenido puede ver tu hijo, controlar con quién habla y durante cuánto tiempo juega. En esta guía, recopilamos y reordenamos toda la información disponible para que tengas en un solo sitio una explicación clara, detallada y en castellano de España sobre cómo activar y configurar el control parental en Fortnite paso a paso.
Por qué es importante activar el control parental en Fortnite
Fortnite no es solo un juego de disparos “dibujado” y colorido; es una plataforma social enorme donde se mezclan partidas tipo battle royale, modos creativos, experiencias creadas por otros usuarios y una tienda repleta de objetos cosméticos. Esa combinación hace que los menores puedan exponerse a violencia suave, lenguaje adulto, contacto con desconocidos y compras con dinero real.
Además, el modelo de negocio se basa en las microtransacciones: el juego es gratis, pero se incentiva la compra de skins, bailes, gestos, músicas, pases de batalla y otros extras usando paVos (la moneda virtual). Si a eso le sumas que muchos dispositivos tienen tarjetas guardadas, el riesgo de que un niño gaste más de la cuenta es evidente.
Otro problema habitual es el tiempo de pantalla. Fortnite está diseñado para ser muy dinámico, con partidas cortas que invitan a “una más y lo dejo”. Sin límites claros, es fácil que el menor encadene demasiadas partidas, afectando al descanso, al rendimiento escolar o a otras actividades.
Por último, la parte social puede ser un arma de doble filo. Hablar con amigos o jugar en equipo es positivo, pero los chats de voz y texto también pueden exponer a los menores a insultos, acoso, propuestas inadecuadas o simplemente conversaciones que no se ajustan a su edad. De ahí que los permisos sociales sean una de las piezas clave del control parental.
Con todo este contexto, activar los controles parentales en Fortnite deja de ser una opción “interesante” para convertirse prácticamente en una obligación si hay menores jugando en casa.
Multas y cambios en la tienda de Fortnite: compras y presión a menores
El debate sobre las compras en Fortnite no es solo cosa de familias; también ha llegado a los tribunales. En Países Bajos, la Autoridad de Consumidores y Mercados sancionó a Epic Games por considerar que el diseño de la tienda presionaba de forma desleal a los menores para gastar dinero.
El tribunal de Róterdam respaldó esa sanción al entender que la publicidad y la presentación de la Tienda de Objetos en Fortnite incluían mensajes como “cómpralo ahora” o “disponible por tiempo limitado”, acompañados de contadores y efectos visuales que generaban sensación artificial de escasez y urgencia. En la práctica, eso empujaba a niños y adolescentes a tomar decisiones de compra rápidas y poco meditadas.
Según la sentencia, estas tácticas se aprovechaban de la vulnerabilidad cognitiva de los menores, que no tienen el mismo criterio que un adulto a la hora de gestionar dinero y resistir a la presión del “si no lo compro ya, desaparece”. Todo ello se tradujo en una multa que superó el millón de euros y en la exigencia de cambiar la forma en la que la tienda presenta los objetos.
En respuesta, Epic Games ha introducido varias modificaciones: ahora los precios se muestran tanto en paVos como en euros, de manera que las familias pueden entender de un vistazo cuánto dinero real se está gastando. Además, se han eliminado muchos reclamos agresivos de urgencia en los estrenos de skins y lotes, indicando en su lugar de forma clara la fecha y la hora exactas en las que dejarán de estar disponibles.
Otro cambio importante es que la tienda avisa de las compatibilidades de los objetos con los distintos modos o “universos” del juego. Así se evitan malentendidos del tipo: “he comprado esto y no me deja usarlo en esta partida”, algo que generaba frustración y sensación de estafa, especialmente entre los más pequeños.
Fortnite, Epic Games y el sistema de control parental con PIN
Para controlar de verdad lo que ocurre dentro de Fortnite no basta solo con la configuración del juego: también hay que tocar los ajustes de cuenta de Epic Games, que es la plataforma desde la que se descarga y gestiona el título y donde se centralizan muchas compras.
Epic ofrece un sistema de controles parentales protegidos con un PIN de 6 dígitos. Ese PIN es la llave que da acceso a cambiar opciones sensibles como quién puede chatear con el menor, qué tipo de contenido puede ver, si puede realizar compras o no, o cuánto tiempo puede jugar.
Cuando el control parental está activo y bien configurado, cualquier intento de saltarse los límites (por ejemplo, hacer una compra o cambiar la clasificación de contenido) pedirá introducir ese PIN. Si los adultos no lo comparten, se evita que el menor modifique los ajustes por su cuenta.
Además, las cuentas se pueden vincular para que el adulto tenga el correo de referencia. Esto es básico para recuperar el PIN si se olvida, recibir informes de tiempo de juego o validar determinados cambios en la configuración.
Una vez se ha completado la configuración inicial, el apartado de Control parental queda accesible tanto desde la web de Epic Games como desde el propio menú del juego, lo que facilita retocar cosas concretas (por ejemplo, ajustar el tiempo de juego en época de exámenes) sin tener que rehacer todo el proceso.
Crear o vincular la cuenta del menor y del adulto
Para poder gestionar el control parental en condiciones, lo primero es asegurarse de que la cuenta que usa el menor está correctamente vinculada a un correo electrónico que controle un adulto. Aquí hay dos caminos posibles, según la situación.
Por un lado, se puede crear una cuenta nueva para el menor partiendo de cero. En ese proceso de alta, Epic permite introducir una serie de datos y ajustes de seguridad que van a ser clave: edad, país, correo electrónico del adulto responsable y, más adelante, la creación del PIN parental. Es la opción más ordenada si el niño aún no tenía cuenta propia.
La otra posibilidad es usar la cuenta que el menor ya está utilizando. En ese caso, hay que iniciar sesión con ese perfil, hacer clic en el icono de la cuenta en la esquina superior derecha, ir a “Cuenta” y entrar en “Ajustes de la cuenta”. Desde ahí se puede asignar el correo del adulto como email principal o de supervisión y, a continuación, establecer el PIN parental que desbloqueará las opciones avanzadas.
Una vez realizado este paso, ya es posible acceder a la sección de Control parental tanto en la web como dentro de Fortnite. Normalmente, el recorrido es: desplegar el menú desde la foto de perfil, pulsar en “Cuenta” y luego en “Control parental”, donde se pedirá el PIN si ya se activó previamente.
Conviene tener en cuenta que es importante no compartir ese PIN con el menor, por mucha confianza que haya. El objetivo es precisamente impedir cambios sin supervisión y evitar que se desactive el control a la primera de cambio porque “hoy hay un torneo con amigos”.
Cómo activar el control parental desde Fortnite paso a paso
Además de la web de Epic, Fortnite incluye su propio acceso rápido a los ajustes parentales desde la pantalla principal del juego, lo que hace que la activación sea bastante directa si ya tienes la cuenta del menor lista.
Lo primero es iniciar sesión con la cuenta del menor e iniciar el juego. En la pantalla principal, fíjate en la parte superior derecha donde aparece el icono del personaje o avatar. Al pulsarlo, verás un menú emergente con varias opciones.
Dentro de ese menú hay un icono con tres rayas horizontales que lleva a los ajustes generales. Al seleccionarlo, se muestra una lista de opciones, entre las que encontrarás “Control parental”. Es ahí donde debes entrar para comenzar la configuración específica dentro del propio Fortnite.
Cuando accedas a este apartado, el juego mostrará una interfaz guiada bastante intuitiva que te irá explicando qué significa cada ajuste. Tendrás que indicar el correo del adulto, elegir la clave de seguridad (el PIN) y, una vez verificado, se abrirá el menú completo para configurar límites de tiempo, permisos sociales, filtros de lenguaje y compras.
Un detalle muy útil es que si pasas el ratón por encima de un ajuste o haces clic en él, aparece una pequeña descripción explicando exactamente qué hace esa opción. Así es más fácil no equivocarse al activar o desactivar funciones, sobre todo si no estás muy familiarizado con el juego.
Para desactivar el control parental más adelante, el proceso es aún más sencillo: basta con volver al menú de las tres rayas, entrar en “Control parental”, introducir el PIN y pulsar el botón amarillo “Deshabilitar”. Eso sí, lo recomendable es mantenerlo activo y, si se toca algo, que sea para ajustarlo, no para eliminarlo por completo.
Opciones principales de control parental en Fortnite
Una vez dentro del panel de control parental, Fortnite ofrece una serie de ajustes que puedes adaptar a la edad y madurez del menor. No se trata solo de un “on/off” general, sino de un conjunto de herramientas pensadas para personalizar la experiencia.
Por un lado, está la opción de “Gestionar contenido desbloqueado”, que permite al adulto revisar y filtrar contenidos que el menor ya ha desbloqueado previamente, como modos de juego, experiencias creadas por otros usuarios o mapas específicos. Si algo no te convence, puedes bloquearlo aunque ya estuviera disponible.
Ligado a esto encontramos la “Clasificación de contenido”, que limita el acceso en función de la edad recomendada y de las etiquetas de contenido (violencia, lenguaje, temas sensibles, etc.). En Europa, esto está asociado a la clasificación PEGI, mientras que en la biblioteca general de Epic pueden usarse otros estándares como ESRB, con niveles tipo “Todos”, “Todos 10+”, “Adolescente”, “Maduro”, “Solo adultos” o “Sin clasificar”.
Otra opción importante es “Permitir modo creativo y Unreal Editor”. El Modo Creativo y las herramientas de Unreal Editor permiten que usuarios y desarrolladores externos creen sus propios mundos y experiencias dentro del ecosistema de Fortnite. Desactivar este acceso reduce la exposición del menor a contenido generado por terceros que puede no haber pasado por los mismos filtros que los modos oficiales.
En el ámbito de las compras, una de las novedades más relevantes es la opción de “Permitir objetos aleatorios de pago”. Aquí se controla si el menor puede usar paVos para adquirir objetos con recompensas aleatorias, similares a las clásicas “cajas de botín” o “loot boxes”. Bloquear esta función ayuda a evitar comportamientos de gasto impulsivo y dinámicas que se parecen bastante a los juegos de azar.
Fortnite también incorpora un filtro de lenguaje adulto que censura o bloquea palabras ofensivas en el chat de texto. Esto no sustituye al acompañamiento de un adulto, pero contribuye a crear un entorno algo más seguro y respetuoso en las conversaciones escritas.
Como extra de seguridad social, está la opción de “Pedir clave para añadir amigos”. Si la activas, cada vez que el menor quiera añadir a alguien nuevo a su lista de amigos deberá introducir el PIN parental. Es una manera muy efectiva de evitar que se agregue alegremente a desconocidos y reducir el riesgo de contactos no deseados.
También podrás establecer “Límites de tiempo” para la duración de las sesiones de juego, tanto a nivel diario como semanal. Una vez se alcanza el máximo marcado, el juego se bloquea, obligando a dejar la partida. Esto ayuda muchísimo a negociar horarios claros y a que “una partida más” no se convierta en tres horas extra.
Por último, el sistema incluye “Informes de tiempo de juego” que se envían al correo del adulto. Estos informes detallan cuántas horas ha jugado el menor en la semana y con qué frecuencia, lo que permite tener una visión realista del uso que se hace del juego sin tener que estar mirando por encima del hombro constantemente.
Algunas de estas funciones se apoyan en herramientas de inteligencia artificial para analizar comportamientos, moderar chats o detectar contenidos problemáticos. No son perfectas, pero suman una capa adicional de protección que, combinada con el criterio adulto, puede marcar la diferencia.
Control del chat de voz y texto: permisos sociales
El chat de voz y texto es una de las partes más delicadas cuando hablamos de menores en Fortnite. Por un lado, es esencial para coordinarse en equipo y disfrutar del componente social del juego. Por otro, abre la puerta a escuchar o leer de todo.
Dentro de los controles parentales, Epic ha creado un bloque específico de “Permisos sociales”. En este apartado puedes definir quién puede comunicarse con el menor y de qué forma: voz, texto o ambas. No es un “todo o nada”; hay varios niveles.
Para el chat de voz, normalmente puedes elegir entre permitirlo con todos, limitarlo solo a amigos o compañeros de equipo o desactivarlo completamente. Una configuración muy habitual en menores de cierta edad es dejarlo solo para amigos que ya conoce en la vida real, de forma que se reduce el contacto con desconocidos pero se mantiene la parte social con su grupo habitual.
En el chat de texto de Epic Games se pueden aplicar filtros similares: permitirlo con todo el mundo, restringirlo a amigos o bloquearlo del todo. Cuando hay restricciones activas, el sistema puede sustituir palabras o expresiones maduras por símbolos, por ejemplo corazones, para suavizar el contenido visible en pantalla.
Además de controlar quién puede hablar con el menor, se combinan estos permisos con el filtro de lenguaje adulto del que hablábamos antes, lo que reduce la probabilidad de que aparezcan insultos, expresiones sexuales o comentarios agresivos en los mensajes que llegan a su pantalla.
En paralelo, Fortnite sigue permitiendo informar y reportar a otros jugadores desde el propio juego si se detecta acoso, comportamientos tóxicos, trampas o cualquier acción que vaya contra las normas. Esta opción está visible en los menús de ajustes y de fin de partida, y puede ser muy útil educar al menor para que la utilice cuando haga falta.
Cómo limitar las compras dentro de Fortnite y Epic Games
Si hay algo que quita el sueño a muchas familias son las compras sorpresa dentro del juego: cargos inesperados en la tarjeta, paVos que desaparecen sin control y skins que “había que comprar sí o sí”. Aquí el control parental ofrece varias herramientas muy prácticas.
La primera es bloquear las compras con el PIN. Dentro de los “Permisos de compra” de Epic Games se puede definir si la cuenta puede realizar compras libremente o si, por el contrario, cada transacción requiere introducir el PIN de seis dígitos. Si se establece el control en modo restrictivo, ningún pago se completará sin la aprobación explícita del adulto.
En paralelo, es altamente recomendable eliminar los métodos de pago guardados en la cuenta. Si en la consola, el PC o el móvil hay tarjetas de crédito o débito asociadas, el camino hacia el gasto impulsivo es mucho más corto. Quitar esas tarjetas y que el adulto introduzca los datos solo cuando lo considere y esté presente es una barrera muy efectiva.
Otra estrategia interesante es usar sistemas de “monedero” o tarjetas prepago. En lugar de tener acceso a una tarjeta principal de la familia, se puede cargar una cantidad concreta en una tarjeta específica para juegos o en un monedero digital, y avisar al menor de que ese es el presupuesto máximo disponible. Cuando se acaba, no se recarga hasta que se acuerde.
Más allá de las barreras técnicas, es fundamental hablar con los hijos sobre el valor real del dinero, cómo funcionan las microtransacciones y qué hay detrás de los diseños que intentan que compremos más. Entender que unas “monedas virtuales” representan euros de verdad ayuda a que el propio menor reflexione antes de pulsar el botón de comprar.
Por último, recuerda que las nuevas opciones de Fortnite para bloquear objetos aleatorios de pago, exigir autorización adulta y mostrar precios en euros están pensadas justamente para facilitar que las familias controlen mejor el gasto y no se lleven sustos con las facturas.
Gestión de nombres de jugador y privacidad dentro de las partidas
Otro detalle que a menudo pasa desapercibido es la visibilidad del nombre de la cuenta durante las partidas. Cuando un jugador elimina a otro, el juego muestra en pantalla el nombre de la cuenta de la persona eliminada, lo que puede exponer el alias del menor a todo tipo de desconocidos.
Fortnite incluye ahora ajustes para ocultar tu propio nombre de usuario a los jugadores que no son de tu equipo, sustituyéndolo por una etiqueta genérica del tipo “Jugador”. De esta forma, se evita que extraños vean el alias del menor constantemente en las notificaciones de eliminación.
También se puede ocultar los nombres de usuario de otros jugadores, de forma que el menor no vea los nicks reales de personas que no conoce. Esto puede ayudar a reducir la exposición a nombres ofensivos o sugerentes que a veces escogen ciertos jugadores.
Es importante saber que, aunque actives estas opciones, los compañeros de escuadrón seguirán viendo el nombre real de la cuenta del menor, y este podrá ver los suyos. Es una limitación lógica, porque dentro del propio equipo es necesario identificar bien quién es quién para coordinarse.
Sea como sea, conviene revisar estos ajustes de privacidad junto con el menor para explicarle por qué es mejor no utilizar nombres de usuario que incluyan datos personales (como apellidos, año de nacimiento completo o referencias demasiado claras) y por qué es buena idea mantener un perfil discreto.
Riesgos habituales de Fortnite y cómo abordarlos en familia
Fortnite mezcla elementos muy atractivos para los menores: es gratuito, visualmente llamativo, fácil de aprender y está en constante actualización. Siempre hay algo nuevo: modos rotativos, colaboraciones con marcas, eventos especiales… Eso hace que sea muy tentador dedicarle muchas horas.
Sin embargo, este éxito también viene acompañado de riesgos que conviene tener en el radar. El primero es la violencia, aunque sea de estilo caricaturesco: disparos, armas, eliminación de rivales… Para muchos adolescentes no supone un problema, pero puede no ser adecuado para niños más pequeños que aún no diferencian tan bien entre juego y realidad.
El segundo riesgo es el lenguaje fuerte y el acoso en línea. Al poder jugar con personas de todo el mundo, el menor puede encontrarse con insultos, gritos, bromas pesadas o comportamientos tóxicos. Aquí el control parental (chat solo con amigos, filtros de lenguaje, posibilidad de silenciar) es importante, pero también lo es que el niño sepa que puede contar lo que pasa y que no es normal aguantar insultos “porque sí”.
El tercero es el tiempo excesivo frente a la pantalla. Turnos de juego muy prolongados pueden afectar al sueño, a la concentración o a la rutina diaria. Aprovechar la función de límites de tiempo e informes de juego para marcar horarios razonables y revisar juntos cuánto se ha jugado cada semana suele dar buen resultado.
Otro punto delicado son las conexiones inapropiadas con desconocidos. A través de las solicitudes de amistad y los chats, puede haber intentos de obtener información personal, de trasladar la conversación a otras plataformas o incluso de quedar en persona. Por eso es tan útil la opción de exigir PIN para añadir amigos y la recomendación básica de no compartir datos privados ni aceptar invitaciones de quien no se conoce en la vida real.
Finalmente, está el tema de las microtransacciones y el consumo impulsivo. Como hemos visto, puede ser un foco de conflicto constante si no se limita. Usar las herramientas técnicas y, a la vez, educar en hábitos de consumo responsables es la combinación que mejor suele funcionar a medio y largo plazo.
En conjunto, los controles parentales de Fortnite y Epic Games permiten configurar un entorno mucho más seguro y adaptado a cada familia: restringir compras, filtrar contenido, limitar con quién se habla, poner horarios y recibir informes de uso. Combinados con diálogo en casa y una supervisión razonable, son una ayuda potente para que los menores puedan seguir disfrutando del juego sin perder de vista su bienestar digital.